Elena terminó su carrera allá por el año 1999. No encontró trabajo de nada relacionado y casi no encuentra trabajo de nada, y aún se pregunta por qué estudió tanto... Elena lleva ocho años en aquella tienda de telefonía móvil. Se levanta temprano, ordena los teléfonos en los expositores, estudia las nuevas tarifas, atiende mil y una reclamaciones al día, da nuevas altas, limpia el polvo de los estantes de cristal, cierra, abre, entra a las nueve y media sale a las dos, vuelve a las cinco y cierra a las nueve. Ahora, en Reyes, su horario matinal se alargó y se unió al de la tarde. Se turna con su compañera, Pepa, para comerse un bocadillo de tortilla descongelada sobre las 16 horas. Sus días son clónicos, de lunes a sábados y sólo cobra 1.000 € al mes. Hay días en los que no le da tiempo ni a pensar, pues la cola de clientes llega hasta la calle. Ella ve que se vende, pero, últimamente, no cobra cuando tiene que cobrar. Este mes, y a día cinco, aún no ha cobrado el mes de diciembre.
Ayer por la tarde, le pasó algo horrible. Pepa salió a la bocatería de la esquina a por un bocadillos de pan de mentira. Ella se encontraba arreglando el almacenito; sí, la puerta que tiene detrás del mostrador. No sintió la presencia de nadie, pero se alguien había entrado, "el ladrón de móviles". En una mano llevaba un cuchillo, en la otra, la mano hábil, mucha mala leche. Pero Elena tuvo suerte. Cuando estaba a dos metros del mostrador, al ladrón le delató el sonido de su teléfono móvil, el último tono de "Los Chunguitos".... Y Elena sigue siendo feliz en su mundo celular, sin saber lo que estuvo a punto de sucederle ayer y esperando aún a cobrar, para realizar sus últimas compras. Luego, llegó Pepa, y allí siguieron, como hoy y como estarán el día 7. Eso sí, a Elena le extrañó aquel señor, le sonó muy raro aquel tono, de voz, con aquel "zolo eztoy biendo".

16 ó COMENTAS, o A LOS TIBURONES:
Andaa, que quería birlarles un I-phone, el muy pillo. ¿Los chunguitos?.....
¿Quién no conoce a alguna Elena? La breve secuencia de su vida cotidiana que nos cuentas es un bello gesto por tu parte, despierta nuestra solidaridad y genera una corriente de empatía, que ella (y tantos/as como ella) merece. Su historia, la de las cajeras,la de los becarios, etc., es la intrahistoria que mantiene a flote este "mundo feliz" que empeora el de Aldous Huxley. Por lo menos una sonrisa, un trato amable, un detalle, cuando nos atiendan. Es poco, pero necesario. Tu gesto es noble y te define como persona, Capitán Clostridium.
Anda que no, que rabia. Tantos sueños puestos en la carrera y al final no sabes ni dónde acabarás. Además, después de todo, hay que dar gracias por ser uno de los afortunados que hoy en día no forman parte de la cola del paro.
Entiendo mucho a Elena y a Pepa. Esperemos que la vida no le de ningún susto del tipo que relatas.
Besitos!
Menda, sí, de los primos de las Azucar Moreno. Quise dale un toque cómico al relato.
Miguel, no es un gesto noble. Yo soy uno de ellos.
Gabi, pues tal como está la cosa, desde luego... Aunque yo no sé si compensan los sofocos y trabajar y no cobrar a tiempo por ello.
Hay muchas Elenas.Particularmente yo conozco una.Su jefe le pidió que pintara el almacén cuando no habñia gente que atender.
La pobre estuvo atendiendo pintando....al final cuando cerró la tienda estuvo pintando hasta las dos de la madrugada.
Un besito cariñoooo miiooo
Eso me hace sentirme culpable por las veces que me quejo de mi trabajo, al menos yo siempre trabajé justamente de lo que había estudiado, pero sé que hay mucha gente que no ha tenido tanta suerte, trabaja mucho por poco, aunque demos gracias que los Chunguitos obraron el milagro y la cosa no fue a peor.
No entiendo eso de los chunguitos, lo que sí me imagino que esta Elena, es pariente cercana de Boni.
Un abrazo Capitán.
Gustazo leerlo. Hasta pronto.
Hay Capitan,si yo te contara podria hacer aqui hasta un minirelato de un "Elena" que casi pierde la vida en este ultimo tornado, con un camion en carretera, una funcion que no le pertenece, desde las tres de la mañana currando hasta las cuatro de la tarde es su jornada, dado de alta en una categoria inferior a sus labores,por un sueldo de mil doscientos euros y con un titulo de una carrera bastante complicada solo para rellenar un marco colgado en la pared....... esta situacion viene pasando desde hace mucho tiempo no solo a esta generacion, y lo unico que saco yo en claro es que ira a peor, a peor cuando te dan la noticia en los informativos de lo del despido libre,en ampliar las jornadas laborales, en atrasar la jubilacion a una edad mas avanzada.
P.D.: he leido el post del habla de Cadiz, genial¡¡ no lo habia leido y me ha encantado como enlazas cada una de nuestras palabras, a mi me cuesta.
¡Menudo susto se hubiese llevado la pobre Elena!...menos mal.
Te dejo un beso Capitán.
El retrato de miles de españoles, trabajo de no se sabe cuantas horas y sueldo mísero.
Y luego se quejan los empresarios, si los sueldos que pagan son para malvivir.
Una historia demasiadas veces repetiras, aunque pocas tan bien narradas como lo hace usted, Capitán.
Un abrazo fuerte
Pues sí, la historia de muchos-as.
Ya estoy despierto, espero a los Reyes Magos.
La historia y la vida de muchas muchas personas. Ojala pudiéramos ser menos despistados y más precavidos. Creo que yo al de los chunguitos le hubiera hecho “chunguitos” la lengua y otra cosa de haber podido... será que para esas cosas tengo un sexto sentido, y a mí no me vengan con que “zolo estoy viendo” ¡joder! ¡A ver al cine y a pagar la entrada!
Uy! Que me altero jajajaja.
Buen día, y feliz Reyes sin carbones( ni cabrones jijiji) y si hay carbones pues busca los diamantes dentro ¿vale?
Un besote.
¿Cómo has hecho para notar las faltas ortográficas en la voz del ladrón de móviles? Me has dejado pensando..
Así es la jornada laboral de los mil euristas. Y Elena tuvo suerte y pudo contarlo, por menos de nada le rebañan el cuello.
Da mucho que pensar.
Un abrazo
Muy bueno! Que bien lo has contado. Nunca sabemos lo que nos está acechando, aunque lo tengamos delante de nuestras narices.
Salu2
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